Te amo, necesito abrazarte
que tu respiración me alimente,
que con cada latido
desaparezcan a golpes de amor
la ausencia y la amargura,
Pues de tu pecho
brotan besos
que al ritmo de un "te quiero"
me protegen, me acunan
y mis demonios duerme.
Te amo. Necesito mirarte
para saber en tus ojos
de qué está hecho el cielo,
para beber en tu mirada
gotas de alma y de sueños,
pues con tus brazos
forjas invisible armadura
para que no me hiera la espada
del abandono, de la derrota,
para que no tirite de frío
el cariño que de ti necesito.
miércoles, 21 de marzo de 2012
Para ella
Quien es el dueño de un beso?
¿Quién lo regala? O ¿los labios que lo reciben?
¿Quien es el dueño de una mirada?
¿Quién deja escapar frases y abrazos con sus ojos?
O ¿quien es acariciado por ellos?
¿A quien pertenece un sueño?
¿A quien lo busca toda su vida
aun sin apenas llegar a tocarlo?
O ¿Quien lo pose?
Y sin embargo lo mima alimenta y vive de el.
Yo solo soy dueño de una herida,
La que deja tu ausencia,
La que sangra por dentro.
Y la que solo cura tu presencia.
De todo lo demás soy esclavo
De tu mirada, tú riza, tus besos…
…y de ti, que eres mi sueño.
Si yo, tú.
Si caes, yo contigo,
y nos levantaremos juntos
en esto unidos.
Si me pierdo, encuéntrame.
Si te pierdes, yo contigo,
y juntos leeremos en las estrellas
cuál es nuestro camino.
Y si no existe, lo inventaremos.
Si la distancia es el olvido,
haré puentes con tus abrazos,
pues lo que tú y yo hemos vivido
no son cadenas...
ni siquiera lazos:
es el sueño de cualquier amigo
es pintar un te quiero a trazos,
y secarlo en nuestro regazo.
Si yo, tú.
Si dudo, me empujas.
Si dudas, te entiendo.
Si callo, escucha mi mirada.
Si callas, leeré tus gestos.
Si me necesitas, silba
y construiré una escalera
hecha de tus últimos besos,
para robar a la luna una estrella
y ponerla en tu mesilla
para que te dé luz.
Si yo, tú.
Si tú, yo también.
Si lloro, ríeme.
Si ríes, lloraré,
pues somos el equilibrio,
dos mitades que forman un sueño.
Si yo, tú.
Si tú, conmigo.
Y si te arrodillas
haré que el mundo sea más bajo,
a tu medida,
pues a veces para seguir creciendo
hay que agacharse.
Si me dejas, mantendré viva la llama
hasta que regreses,
y sin preguntas, seguiremos caminando.
Y sin condiciones, te seguiré perdonando.
Si te duermes, seguiremos soñando.
que el tiempo no ha pasado,
que el reloj se ha parado.
Y si alguna vez la risa
se te vuelve dura,
se te secan las lágrimas
y la ternura,
estaré a tu lado,
pues siempre te he querido,
pues siempre te he cuidado.
Pero jamás te cures de quererme,
pues el amor es como Don Quijote:
sólo recobra la cordura
para morir.
Quiéreme en mi locura,
pues mi camisa de fuerza eres tú,
y eso me calma,
y eso me cura...
Si yo, tú.
Si tú, yo.
Sin ti, nada.
Sin mí, si quieres, prueba.
Biografía
|
Nombre real
|
Jesús María
Hernández Gil
|
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Origen
|
Bilbao,
País Vasco,
España
|
|
Ocupación
|
Músico, poeta,
compositor
|
Jesús María Hernández
Gil, conocido
artísticamente como Txus di Fellatio, El Príncipe de la Dulce Pena
o, simplemente, Txus (Bilbao, 21 de enero de 1970), es un músico
español, letrista, poeta y batería del grupo de folk metal Mägo de oz.
Biografía
Comenzó en la música desde muy pequeño ya que fue
educado para apreciar todo tipo de música. De niño quería ser músico y
futbolista. Dedicó ocho años al fútbol sala, jugó en el Real Madrid, para luego
pasar a la selección española en el puesto de portero. Al mismo tiempo formó la
banda "Transilvania" (en honor a la banda Iron Maiden). Esta banda
estaba formada por Juanma (amigo de barrio y primer vocalista de Mägo de oz) y
Txus, asumiendo el puesto de batería. Txus nunca estudió percusión, lo que
provocó una lenta integración al grupo, al ser operado de ambos codos, decidió
dejar el fútbol y dedicarse de tiempo completo a su otro proyecto, la música.
Finalmente se dedica a ser letrista de la banda que ahora recibiría
definitivamente el nombre de “Mägo de oz
“.
Las letras de Di Fellatio hablan esencialmente de tolerancia y de amor, además del respeto a las diferencias humanas.
Las letras de Di Fellatio hablan esencialmente de tolerancia y de amor, además del respeto a las diferencias humanas.
Escribió su primer libro, "El Cementerio de los Versos Perdidos", y lo publicó el 23 de octubre de 2006. Se
trata de un disco-libro de 52 páginas que incluye un CD con poemas narrados por
él mismo, además de tres canciones: "Adiós Dulcinea" (Wilfred),
"Y serás canción" (dedicada a Big Simón, el cual anteriormente murió
el mes de julio del mismo año) y "No me digas adiós", con la
colaboración de Juanmi Rodríguez de Cuatro Gatos y Leo "La Bestia"
Jiménez de Stravaganzza. Este libro se lo dedica exclusivamente a Big Simón al
que le dedica las siguientes palabras: "A la memoria de Simón Echevarría
(Big Simón), un alma bella que se convirtió en canción"
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